Cinco paradas, un mismo destino: La Pascua ![]()
![]()
Bajo el amparo de Nuestra Señora de la Asunción, hemos cruzado el umbral de esta Cuaresma. Estos primeros 5 días no han sido solo tiempo, han sido una oportunidad:
La Ceniza: El recordatorio de que somos barro en manos del Alfarero. ![]()
El Silencio: Ese espacio necesario para escuchar la voz de Dios entre el ruido diario. ![]()
La Cruz: Que empieza a presidir nuestras intenciones y oraciones más profundas. ![]()
La Comunidad: Ver los bancos de nuestra parroquia llenos de rostros que buscan lo mismo: esperanza. ![]()
El Desierto: Entender que estos 40 días son un regalo para ordenar el corazón.
La Cuaresma no ha hecho más que empezar.




